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domingo, 2 de diciembre de 2018

¿Seremos inmortales? Científico asegura que “en el 2050 podremos asistir a nuestras propias exequias”

en el 2050 podremos asistir a nuestras propias exequias

Ian Pearson, científico futurólogo hace la premonición para el 2050: “Los humanos podrían asistir a sus propias exequias en condición de robots, con un cuerpo físico más joven y mejorado”.
Asegura el intuitivo científico, que para esa década ya se habrá desarrollado la tecnología, que daría el soporte físico al 99% de la información procedente del cerebro y traspasada a un dispositivo electrónico, por fuera del cuerpo material.
Tal cual una copia que se “sube” y se almacena en la nube, se podrá conservar después de la muerte física, toda la información y lo conformado en el cerebro durante el tiempo que tuvo de vida activa, para descargarlo a la mejor versión electrónica.
En ese momento, existirá la posibilidad de conectar la mente a un “Android ” mientras el cuerpo físico muere y así persistir en cuerpo ajeno, eso sí, dependiendo de su capacidad económica y de su comportamiento en la sociedad.
conectar la mente a un Android
Lo fascinante de la premonición está en asistir al propio funeral, y luego continuar en la vida como antes, pero en un nuevo cuerpo, de seguro rejuvenecido y hasta mejorado. Algunos individuos tendrán que esperar hasta el 2060 o más, dando tiempo para que el precio del Android se rebaje en buena proporción o aprovechando descuentos de oportunidad, como para ”poder pagarlo”, transcribe Pearson en su artículo.
Según el experto en el futuro, “los humanos lograremos cambiar nuestros cuerpos a simple voluntad”, ya que coexistirán como receptáculos de la mente, cuya copia original permanecerá clasificada en la estantería de un depósito. “La mente continuaría en pleno y sano desempeño”, en tanto los acondicionados “servidores” mantengan su labor de asistencia.
A pesar de ello no será inmortal en el sentido estricto, aunque sí podría el humano persistir en su existencia, más allá del tiempo en que su cuerpo físico deje de funcionar.

Renunciar a conservar su propia mente


Pearson previene que existirá una sutil “artimaña “, puesto que los receptáculos que acopiarán la información de los cerebros y los mismos “Androids” a ser usados, serán de propiedad exclusiva de multicompañías especializadas como Google, Facebook, Apple u otra que surja simétricamente en el futuro cercano, con el derecho adquirido sobre la propiedad de los datos de la mente.
Renunciar a conservar su propia mente

Quiere decir que al firmar o aceptar documentos, sin la debida inspección al detalle, posiblemente se esté desde ya transfiriendo  la propiedad y exclusividad de la mente, a una compañía con el poder de replicar cuantas veces quiera, la información que conserva el cerebro y las ideas que allí se puedan llegar a generar.
Sería sencillamente como perder desde ahora la cabeza…

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? La física cuántica ha resuelto la paradoja

el huevo o la gallina

Fueron los filósofos de la antigua Grecia quienes plantearon por primera vez la paradoja del huevo o la gallina, con la finalidad de describir que, a veces, es complicado determinar cuál es la causa y cuál el efecto.
Recientemente, unos científicos de la Universidad de Queensland (Australia) y del Instituto NÉEL (Francia) han conseguido probar que, en la física cuántica, tanto la gallina como el huevo pueden ser los primeros. El estudio fue publicado el 31 de agosto por la American Physical Society en la prestigiosa revista científica Physical Review Letters.
Según ha explicado Jacqui Romero, del Centro de Excelencia de ARC para Sistemas de Ingeniería Cuántica (Universidad de Queensland), la relación de causa y efecto no siempre es tan simple en la física cuántica como un hecho que causa el otro.
“Dentro de la mecánica cuántica, los hechos pueden suceder sin un orden establecido. A esta particularidad se la llama orden causal indefinido, y no puede observarse en la vida cotidiana”, comentó Romero.

Interruptor cuántico de fotones

Los investigadores emplearon una configuración llamada interruptor cuántico de fotones para observar este efecto en el laboratorio. A lo largo del experimento, se registraron cambios de forma en las partículas de luz (fotones). Esos cambios dependían de la polarización de éstas, que es la dirección hacia la que se mueven.
“Al observar la polarización de los fotones cuando salían del interruptor cuántico, comprobamos que el orden de los cambios de forma en las partículas de luz no estaba establecido”, explicó Fabio Costa, otro de los investigadores de la Universidad de Queensland.

La explicación

eventos A y B

La polarización controla la sucesión de las transformaciones de los eventos A y B.
El orden de dos eventos viene establecido por un valor de control. Utilizando el código binario, imaginemos que el valor de control puede ser 0 ó 1; si el valor es 0, el evento A sucede en primer lugar, y si el valor es 1, es el evento B el que sucede primero.
En su experimento, el cambio en la forma de las partículas de luz definía el evento; es decir, una transformación concreta se denominaba evento A y otro tipo de transformación era el evento B (las partículas solían transformarse adoptando forma de rosquilla o forma de flor).
Por otro lado, la polarización de estas partículas definía el valor de control, o lo que es lo mismo, el orden de los eventos.
Teniendo en cuenta la teoría de las múltiples dimensiones o múltiples realidades, lo que ocurre en física cuántica, y así lo demostró el estudio, es que el valor de control es 0 y 1 a la vez, tal y como ocurría con el experimento del gato de Schrödinger y del suicidio cuántico, así que el orden entre los eventos A y B es indefinido.
Dicho de otra manera, los dos eventos ocurren en primer lugar y en segundo lugar simultáneamente.
Romero y su equipo analizaron todas las correlaciones existentes entre los cambios de forma de los fotones y su polarización para corroborarlo y resolver la famosa.
Ahora la pregunta “¿quién fue primero, el huevo o la gallina?” ya tiene respuesta. La respuesta es: los dos.

Aplicación práctica en las computadoras

Este experimento ha sido una primera prueba, pero el orden causal indefinido puede tener aplicaciones prácticas reales a una escala mayor, fuera del campo de la física cuántica. Por ejemplo, puede contribuir a que los ordenadores sean más rápidos y eficientes.
“En una investigación realizada en Viena se ha demostrado que el orden causal indefinido ofrece ventajas a un determinado problema computacional”, aseguró Romero.